¿Terroristas latinos? Mito y realidad

Que Mujamed Iusuf, que fue arrestado el sábado y acusado de conspiración para cometer un acto de terrorismo en Nueva York, haya nacido en la República Dominicana, y que su nombre antes de convertirse era José Pimentel, no fue ignorado en los informes sobre el fracasado intento. Por el contrario, siempre apareció en el primer párrafo de cada noticia: José Pimentel, un latino, escribían.

Los medios sociales, por supuesto, se hicieron eco de la misma caracterización étnica. En Twitter, el hashtag (etiqueta temática) #dominicanterrorist fue ampliamente difundido. Allí, uno de los usuarios escribió: “#dominicanterrorist probablemente hubiese gritado ‘hoy se bebe’ (en español en el original) antes de detonarse”.

Otro puso lo siguiente: “Seguramente le hacía falta la comida dominicana y las fiestas para querer convertirse en terrorista y estallar Nueva York”. Y otro: “Eso es lo que sucede cuando los padres permiten que sus hijos la pasen con demasiados puertorriqueños”.

En el agresivo clima político que estamos viviendo, la identidad hispana del sospechoso de pronto era muy importante. ¿Por qué?

Además, estas observaciones se nutren de que Pimentel no es el primero. Otros latinos incluyen al ciudadano estadounidense Abdallah el-Muhajir o ‘Ibrahim’, mejor conocido como José Padilla, nacido en Brooklyn de origen puertorriqueño y quien fuera acusado de querer explotar una bomba “sucia” o radiológica, que hubiese diseminado radioactividad por toda Nueva York en 2002. Finalmente, y luego de años en confinamiento solitario, Padilla fue hallado culpable en 2007 de apoyar al terrorismo en el extranjero y condenado a 17 años en prisión.

De la misma manera hay ciudadanos estadounidenses blancos no latinos (la denominación oficial del censo) que cruzaron las líneas de combate y se aliaron con al-Quaeda o sus organizaciones afiliadas, como John Walker Lindh (luego Suleiman el-Faris), el “Taliban Americano” que luchaba por los Taliban en Afganistán y que fue hecho prisionero y juzgado en una corte civil federal en Estados Unidos al año siguiente.

Pero, ¿cual es la real proporción de personas de diversas etnias en este campo? ¿Hay más o menos latinos terroristas, relativo a su población en el país?

En el informe “Lecciones contra el terror en comunidades islamoamericanas” publicado en febrero de 2010, expertos de las universidades Duke y North Carolina / Chapel Hill, analizaron las tendencias del terrorismo doméstico en Estados Unidos. A partir de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, escriben, “139 musulmanes estadounidenses fueron condenados por cometer actividades de violencia relacionada con el terrorismo o fueron encausados por delitos relacionados con el terrorismo que incluyen algún elemento de violencia”.

De los 139 terroristas, “casi las dos terceras partes (63) nacieron aquí o son ciudadanos naturalizados (25). Del resto, 25 son residentes legales y 10 estaban ilegalmente en Estados Unidos”, dice el informe.

O sea, que los indocumentados son solamente el 7% de los implicados.

Y cuando los dividen por etnicidad, 32 de los delincuentes son árabes, 24 afroamericanos, 24 del sur de Asia, 20 somalíes y 20 caucásicos.

Y tres son latinos. Tres de 139.

This entry was posted in Legal. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s